El Pozo Bueno
Patrimonio histórico

El pozo que dio nombre a un pueblo
- Qué era
- Pozo mudéjar de ladrillo, de unos 5 metros, con brocal de granito
- Dónde
- Entrada del pueblo, en el antiguo camino de Ávila. Hoy, un pozo nuevo en el parque
- Estado
- Desaparecido en 1982 por decisión municipal; en su lugar hay un pozo nuevo, más pequeño
Detente un momento aquí, a la entrada del pueblo, donde empezaba el antiguo camino de Ávila. Hoy verás un pequeño pozo en el parque, pero cierra los ojos e imagina otro, mucho más grande: unos cinco metros de ladrillo mudéjar, rematado por un brocal de granito gastado por las manos de generaciones de vecinos. Era el Pozo Bueno, y sin él este pueblo no tendría nombre.
El apellido del pueblo
Porque en La Moraña había muchos pueblos llamados Cabezas, y hacía falta un apellido para distinguirse. Los vecinos eligieron lo que tenían más cerca y más querido: su pozo. Ya hacia el año 1200 aparece escrito Cabeças del Pozo. Desde entonces, el nombre del pueblo y el de su pozo caminan juntos.
La vida alrededor del pozo
En una tierra llana y seca, donde los ríos bajan sin agua en verano, el pozo era la vida del pueblo. Imagina el ir y venir de los rebaños camino del abrevadero, las conversaciones al caer la tarde mientras se sacaba el agua. Como escribió Joaquín Ruano, vecino e historiador del pueblo, «la vida del pueblo, en épocas pasadas, giró alrededor de dicho pozo».
El final del Pozo Bueno
En 1982, por decisión municipal, el Pozo Bueno desapareció. Se fue una obra de siglos, pero no su memoria. Los vecinos levantaron en el mismo lugar un pozo nuevo, más pequeño, para que nadie olvidara que aquí empezó todo.
Antes de seguir, asómate al brocal. Puede que ya no sea el mismo pozo, pero el pueblo sigue llevando su nombre.